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Borrador final

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investigación consideró, que de todas maneras, la experiencia proveería lecciones importantes para el
estudio y además, esta situación ponía de relieve los aspectos pedagógicos, por sobre los tecnológicos.
Así, esta fue la única de las cuatro unidades implementadas que finalmente no incluyó la informática.

En términos de la integración de disciplinas en esta unidad, ya en la fase de depuración,
empezaron a surgir algunas reflexiones. Tal como las actividades estaban estructuradas, se observó que
la integración se organizaba en un función de un tema: la sexualidad. Esto hacía que en cada materia,
desde la perspectiva propia de la disciplina, se abordaran los contenidos relacionados con el tema. Así
en Ciencias se verían por ejemplo, los métodos anticonceptivos, mientras, paralelamente, en
Psicología, se habla acerca del concepto de sexualidad. Este modo sincrónico de integración, era pues
bastante poco articulado, es decir, el trabajo realizado en una materia no dependía de lo que ocurría en
la otra. La idea era más bien, que cada alumno realizaría por sí mismo las relaciones entre los
conocimientos estimulados en cada materia.

Con respecto a la materia de Lenguaje, se pensó inicialmente, hacer un análisis literario en base
a una lectura seleccionada que tratara el tema del embarazo y/o la sexualidad. Sin embargo, este
camino dificultaba, la relación de las actividades con contenidos del programa. Por esto el profesor
responsable de la materia y el equipo de investigación, empezaron a buscar un modo de lograr esta
relación. Así fue como se llegó a pensar que si la tarea consistiese en que los alumnos hicieran una
pequeña representación dramática aludiendo al tópico en cuestión, se podría también cumplir con dos
importantes objetivos de la materia, fomentar la creatividad y la expresión oral. Esta actividad fue la
que finalmente se les propuso a los alumnos.

El haber tomado esta decisión provocó que la integración de esta materia, con la otras, tuviera
un carácter distinto. Mientras, como ya se mencionó, entre las otras dos materias, la integración era
sincrónica, en este caso, era más bien instrumental, de carácter comunicativo. La construcción del
mensaje permitía cumplir, con el ejercicio de la creatividad y la expresión oral, mientras el contenido
era compartido por la unidad. Aunque no se pidió explícitamente a los alumnos, que trataran de
incorporar en sus obras, los contenidos estudiados en las otras dos materias, muchos de las aspectos
abordados en éstas, fueron expresados en la representación teatral. En palabras del profesor encargado:
“En este caso el lenguaje no fue un fin en sí mismo, sino que el lenguaje servía a un fin. Servía para
estimular la reflexión sobre el tema. Eso no lo habíamos visualizado, porque por lo general cuando se
dramatiza, en el bachillerato, se dan obras ya hechas. Lo novedoso en esta actividad es que estamos
dentro de un campo de comprensión, de un tema que el alumno va conociendo y va teniendo cada vez
más conocimientos, como un espiral de todos los diversos aspectos que pueda tener un determinado
tema o problema”.

El ejercicio de integración en la unidad “Pizza versus Sopa de Gallina”, fue donde hubo una
mayor articulación entre las materias. Aquí, en Matemáticas, el sentido e interpretación de la actividad
provenía de la clase de Ciencias y a su vez, los productos estadísticos, permitían avanzar en la
comprensión del tema de nutrición. Había una mutua determinación, que, originó en opinión de los
alumnos una tarea más demandante y compleja. Si en el caso de Lenguaje en la unidad “¿Quién es el
responsable en el embarazo?
”, la integración con las otras materia era de tipo instrumental-
comunicativa, en el caso de Matemáticas, era instrumental-analítica. Las operaciones estadísticas
permitieron generar análisis que profundizaban la comprensión del tema de la nutrición.