búsquedas de materiales en Internet, libros en bibliotecas de otras instituciones y personas, se
establecieron contactos con las instituciones con las que se contemplaba tener relación, se buscó y
compró literatura en librerías.
Otro aspecto importante en este período, siempre relacionado con los recursos, era, no
solamente la búsqueda, sino la logística para garantizar que estos recursos estuvieran oportunamente en
el momento en que el desarrollo de las unidades lo demandaba.
Uno de los factores claves durante este período fue el factor tiempo. Es decir el apoyo a los
profesores demandó mucho esfuerzo de los investigadores, en el sentido de tratar de buscar los pocos
momentos en que los profesores tenían tiempo libre. Esta situación obligaba a los investigadores a
estar presentes, en ambas instituciones, en horarios dispersos a lo largo del día. Además, en sus
momentos libres, los profesores usualmente atienden alumnos, corrigen trabajos, revisan exámenes o
atienden algunos asuntos personales. El trabajo de depuración de la planificación, invadió esos
tiempos, y, por lo tanto, algunas veces era incómodo para los docentes.
Otro aspecto importante, se empezó a hacer notorio para los investigadores, al trabajar con
distintas disciplinas del conocimiento. Prontamente fue claro que, si bien siempre era posible hacer
sugerencias, éstas surgían mucho más fácilmente, eran más creativas y certeras, cuando el tema a
desarrollar estaba en el marco de la formación, especialidad o experiencia de los investigadores.
Los eventos tradicionales de capacitación son circunstancias seguras, no amenazantes para los
docentes. Se asiste, se escucha un tema, se hace algún trabajo, se opina y ahí, generalmente, acaba el
asunto. Una actividad como la de esta investigación, ofrece, aparentemente, muchos más riesgos y
demandas, ya que los profesores deben flexibilizar sus posturas y estrategias educativas, incorporando
a una persona extraña a su aula. Por ejemplo, algunos profesores, de entre aquellos que finalmente
decidieron no participar en ninguna de las actividades del estudio, expresaron que la investigación les
exigiría demasiado tiempo, esfuerzo y que no veían ninguna beneficio personal inmediato. La
presencia de un extraño en el aula a también, a veces, generó tensión, ya que se abría así una puerta a
la crítica del desempeño profesional. En la mayoría de los casos, estas observaciones fueron
manejadas, en un tono muy constructivo y respetuoso, que trajo desde la perspectiva de todos los
involucrados, significativos aportes al trabajo pedagógico. Hay que reconocer, que sí hubo algunas
tensiones, sobre todo en la fase de discusión de los borradores de este informe, relacionadas con el tono
y la perspectiva del análisis. Sin embargo la buena disposición y el interés común de hacer un aporte a
la educación salvadoreña, permitieron superar las diferencias y lograr un producto con validez
científica y ética profesional
Es necesario volver a mencionar, que todos los profesores participantes, lo hicieron de forma
voluntaria, y, por lo tanto, todos estaban inclinados a involucrase, dedicar tiempo y energía al proyecto.
Claro que no todos en la misma medida; la actitud y confianza de los docentes, así como la calidad
lograda en la relación entre los investigadores y los profesores, fueron otros de los factores que
permitieron, ya desde esta etapa, desarrollar un mejor o peor trabajo.
Finalmente, es necesario mencionar que antes llevar a cabo la experiencia, se pensaba que la
planificación era una primera fase, que estaba seguida por la implementación de las unidades. Sin
embargo, esto no fue lo que sucedió. Si bien se arrancó con la fase de planificación, durante la