de la escuela, la adopción de la tecnología tiende a darse más fácilmente. Así mismo, cuando en las
escuelas existe una cultura en que se valora y estimula la colaboración entre profesores, se ha
observado que existe una probabilidad más alta, de que iniciativas, con o sin tecnología, tengan éxito.
Lo que se quiere destacar, es que hay varios aspectos en la organización de las escuelas, que
son relevantes, al promover nuevos ideas o recursos en las escuelas. En las secciones finales de este
documento, se regresará al tema organizacional con el propósito de ofrecer recomendaciones para la
futura incorporación de las computadoras en las escuelas y el currículum. En las siguientes líneas, se
ofrece una aproximación a algunos aspectos organizacionales de las instituciones donde se realizó la
investigación, que serán relevantes para las reflexiones finales.
Tanto en el Instituto Damián Villacorta (IDV), como el Instituto Técnico Industrial, los
investigadores fueron bien recibidos por los directores, quienes vieron en la investigación, una
oportunidad para probar nuevas ideas respecto al uso educativo de las computadoras. Aunque los
directores, dadas sus múltiples responsabilidades, prácticamente no se involucraron en las actividades
de la investigación, su apertura fue muy valiosa para estimular la participación de los profesores.
Ciertamente en los dos institutos, existen diversos tipos de intercambios entre los docentes. Hay
algunas reuniones donde se convoca a los profesores; estas son más bien de carácter informativo, en
donde se abordan temas puntuales, tales como, dar algunas orientaciones generales de cómo tratar a los
padres de familia, indicaciones provenientes del Ministerio de Educación e instrucciones respecto a la
entregas de notas. Algunas otras reuniones son convocadas por los propios docentes, cuando perciben
algún problema en la vida institucional. Durante el tiempo que se estuvo en la escuela, también se
observaron reuniones de docentes para celebrar alguna festividad (día del maestro o día de la madre,
por ejemplo) y para presentar a la dirección una demanda colectiva respecto a mantener algunos
incentivos que el Instituto tradicionalmente ha entregado a los docentes y que se estaba considerando
eliminar. El otro momento, en que los profesores se reúnen, ocurre cuando existe algún tipo de
capacitación vinculada a alguna iniciativa externa a la institución. Hay, también, algunos mecanismos
informales y parciales en que los docentes discuten problemas educativos. En la sala de profesores por
ejemplo, fue posible observar a veces, algunas conversaciones referidas a problemáticas del aula. Estas
conversaciones ocurrían en los breves espacios de receso o cuando profesores, con cierta afinidad,
coincidían en horas libres. Aún habiendo notado estos momentos de intercambios, la percepción
general es que el tiempo para una interacción sistemática entre los docentes es extremadamente
limitado y frecuentemente ocurre cuando una crisis los demanda. Una condición necesaria, si se
pretende, como en el caso de este estudio, desarrollar iniciativas pedagógicas ambiciosas, que, por
ejemplo, promuevan la integración de materias, es garantizar tiempo y espacios para que los
profesores se reúnan a tratar temas educativos.